Vivimos en un sistema perverso, que da lugar a mares contaminados con islotes enormes de plástico flotando, políticos que buscan poder por el poder en si mismo, guerras y pueblos arrasados por intereses económicos, desastres ambientales… en todos el mismo patrón común, el dinero. La humanidad toda bailando al son de esta nueva deidad que nos fabricamos, que fuimos moldeando de modo irresponsable, que condiciona HOY nuestra vida, HOY la de nuestros hijos, HOY la de nuestros nietos… y creo no equivocarme que en nuestras manos HOY tenemos la continuidad de la especie.
El planeta Tierra está empezando a mostrar los síntomas de la enfermedad, su “fiebre" es el cambio climático y parece que su “virus" somos nosotros. Hoy me levanté con ganas de escribir sobre un caso que me parece un claro ejemplo de esta contradicción en la que vivimos y sorprendente por lo cercano: Mc Donald’s, la cadena de comidas rápidas mas importante y rentable del mundo, presencia en casi todos los países “civilizados”, con dos grandes socios, Coca Cola y Disney -ya hablaremos de ellos- y apunta su artillería pesada de marketing a los niños. Sorprende que esto siga ocurriendo a esta altura de los acontecimientos, cuando vemos la explosión de la obesidad en los adolescentes del mundo (sobre todos en Estados Unidos, el país mas “civilizado” ), los estudios documentados del impacto negativo en el cuerpo de una dieta de un mes a base de esta comida o los juicios ganados por cocineros que aseguran que NO es apta para consumo humano.
La cadena del colorado payasín es un claro ejemplo de lo enfermo del sistema, de lo laxa que es nuestra sociedad, del desgano con que encaramos la vida… se nos escapa que hay una empresa que de modo consciente y deliberado vende mierda a nuestros hijos. Lo grabe, es que nosotros compramos, colaboramos con esta empresa en generar improntas tempranas cuyo impacto seguro es el precursor de la sociedad que tenemos (y tendremos), pensemos un poco, el “programa” de ir a Mc Donald’s está asociado a la idea de premio o celebración (festejo por cumpleaños, por una buena nota, por fin de semana) a esto sumemos que se lo asocia en cada cajita, cada vaso, cada juguete con el generador de cultura infantil mas colosal que se tenga registro, Disney. Sin embargo, a ningún chico se le escapa ya, que esa comida es nociva, con lo cual, el mensaje termina de redondear lo perverso, todos sabemos que es nocivo, y vamos igual, a festejar, a premiar. Los valores no se transmiten oralmente, se transmiten con el ejemplo. Que "valores" estamos transmitiendo?
Mc Donald’s va a caer, su producto está dirigido a los chicos y hace mal, punto. El tema es cuando, cuando la masa crítica en la toma de conciencia logrará inclinar la balanza, en ese momento perderá el apoyo de Disney -volvemos al principio, ese retiro del apoyo se producirá por intereses económicos, no por principios- intentará reinventarse y finalmente va a colapsar.
Mc Donald’s es un caso cercano, ocurre en la esquina de casa… imaginemos el esfuerzo que va a demandar frenar la deforestación, la minería contaminante, las guerras, etc….,pero en esencia es lo mismo, es el baile y adoración al dio$ (con minúsculas) que hemos construido.
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