Hay días y días, este sábado tuve un solo pique, pero no fue un pique común, lo suficiente como para tener una sonrisa en la cara todo el día.
Caminamos con Adrián, quien ya es mi compañero oficial en estos relevamientos, desde donde nace el río (final del Mascardi) hasta la desembocadura al lago Los Moscos. Más o menos 500 mts de río encajonado, con algunos rápidos, pero por lo general aguas lentas, con una barda de arcilla en la orilla que deja ver una pileta profunda, invitando a soñar con una gran trucha merodeando en el fondo. Hay pocos lugares cómodos para castear, donde Adrián me saco esta foto (el "flat" de Vicky, por los ojos verdes de un amor fuerte de mi juventud -hoy muchos pescadores lo llaman así!!), es, creo, el mejor lugar para pescar de este río; podes caminar al medio del río y probar todo; hay un run, un falt, una corredera, un pozón que se da contra la orilla. Y tiré con todo, ninfas, emergentes, secas y streamers.... ni un solo pique, nada, yo sé que las truchas están ahí, pero como decía Mel “a veces ganan los peces”.
Como no pasaba nada, decidimos salir de caza, esto es ir metro a metro buscando “la trucha”. La encontramos, estaba atrás de un árbol caído que se metía unos 8 a 9 metros adentro del río, a mediana profundidad (serán unos tres metros y la trucha estaba a un metro de la superficie). La orilla estaba a un metro y medio de altura, caía en barranca. Con mucho cuidado y agarrándome de las raíces de un árbol fui bajando hasta el río, Adrián me paso la caña, giré y trate de meterme al agua, tenía unos treinta centímetros para moverme, a mi espalda la barranca y adelante una profundidad de no menos de metro y medio, además no veía nada, a esa altura el río se me presentaba plano y la trucha, como a 9 metros de donde yo estaba, era imposible que pudiera verla. Pero tenía ventaja, Adrián, seguía arriba y no la perdía de vista. No tenía muchas opciones desde esa posición, era una seca y “roll cast”. Fueron muchos los tiros, primero para calibrar mi “roll cast”, luego cambie un par de veces de mosca, fueron tres, una “Adams”, otra que ni idea como se llama y finalmente una “Caddis”, Adrián arriba me daba las instrucciones, “un metro mas largo, dos mas arriba, hay va, se movió, te quedaste corto”, yo tiraba a ciegas, de repente Adrián cambio el tono, je, casi con un hilo de voz me dice, “miró la mosca, se acerca, ahí va, la va a tomar!! ” yo veía mi mosca y nada mas, me di cuenta que la línea estaba larga y me iba a costar clavar, pero no quería mover ni un milímetro la mosca. De repente la veo salir del agua, tire de la línea, la mosca se elevó mientras la trucha volvía a meterse semejando un delfín. No la supe clavar, pero que buen momento por Dios! (y cuanta razón Mel...)

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