De repente el vertigo y la velocidad se confunden...
Hasta donde esto ES?... la coincidencia de lo reciproco impresiona... ahora me acuerdo, yo no creo en las casualidades ni en las coincidencias.
Patear el tablero asusta, no patearlo, asusta también... el "estatus quo" siempre es cómodo, pero la rana se termina quemando cuando se acostumbra.
Te das cuenta siempre que te falta.... y cuando lo volvés a sentir... quema.
Lo curioso, es que pasé por tanto, tanto... y tantos años... y siempre neutro, banal, vacío. Y de repente, el simple aleteo de una mariposa, que solo insinúa, que está ahí.. como esperando... me rompe la cabeza. Patea mi tablero, las fichas, patea y replantea todo.
Así estamos....
Feliz.

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