jueves, 1 de septiembre de 2011

La cabeza revuelta




Las cosas no se pueden controlar, nunca.... la sensación agradable de tenerlas bajo control es la otra cara del miedo a perder el control.... es la misma moneda.

En cambio, es aceptando que uno NO tiene el control, nunca, bajo ninguna circunstancia.....que la ansiedad desaparece y las cosas fluyen de un modo adecuado...... el tema se caga cuando uno "nota" que las cosas están bien, vuele el miedo a que se "descontrolen".

El "notan" y "descontrolen" los encomillé por lo siguiente.... la mente no puede aceptar que no controla, y pretende controlar eso que no controló desde su génesis (sencillamente porque no puede)... en ese momento, aparece la ansiedad, la angustia y el miedo a perder "eso"..... e indefectiblemente lo pierde, desde el mismo momento en que empieza a temer.

Surge, de lo anterior, la importancia de la aceptación de lo que ES...aceptar las cosas como son, es para mi, el primer paso al equilibrio interno. Por supuesto que va mucho mas allá del conformismo, uno debe dar lo mejor de si (si es que no quiere convivir con la culpa, motivo para otro post, porque la culpa es otra invención del ego), pero aceptando siempre las cosas como son; el resistirse, la resistencia, es el origen de la angustia...... aceptar que no controlamos nada nos permite fluir con tranquilidad.... como dejarte llevar por la corriente.... o por un tobogán de agua; mientra mas nos empecinemos controlar los movimientos del cuerpo, mas palos nos vamos a dar.

El día que lo termine de entender voy a estar un poco mas tranquilo

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